La salud, una preocupación en todos los tiempos

La salud, una preocupación en todos los tiempos

La salud es un bien preciado que no solemos reconocer sino hasta cuando la perdemos. En nuestra información genética, en los malos hábitos alimenticios, en la falta de prevención, en los agentes químicos, en los accidentes, en los virus y en las bacterias, y hasta en los fenómenos naturales están sus causas.

Científicos de todos los tiempos han querido encontrar las mejores respuestas para tratar las enfermedades de la forma más acertada, pero a pesar de las investigaciones y de los avances en el diagnóstico, en las técnicas quirúrgicas, en los medicamentos, en las campañas de prevención y en las nuevas tecnologías médicas, la enfermedad se manifiesta y nos recuerda que somos finitos y que a pesar de nuestro empeño por vivir, hay situaciones que no podemos evitar ni controlar.

Es una constante en las distintas sociedades humanas, intentar evitar la enfermedad, tratarla y explicarla. Por ejemplo en la América prehispánica ésta se consideraba como un castigo de los poderes sobrenaturales, y por ello el chamán o curandero tenía en su grupo un estatus especial porque “podía mediar” con los dioses para conseguir la curación y el tratamiento en el que se utilizaban tanto procedimientos físicos como metafísicos.

También cabe recordar que hay descubrimientos que han constituido hitos en el desarrollo de la medicina y en el tratamiento de las enfermedades como el uso de la anestesia, la penicilina, los rayos X y la alta tecnología usada para el diagnóstico con imágenes digitales como las resonancias magnéticas o el diagnóstico de laboratorio con aparatos de gran precisión que hacen análisis bioquímicos, microbiológicos, hematológicos, inmunológicos y genéticos entre muchos otros.

Estos progresos han facilitado a los médicos conocer información específica sobre las funciones y la anatomía del paciente que se somete a los estudios. Y aunque mucho se ha avanzado en el conocimiento y uso de diversas técnicas seguras, ciertamente exactas y mayormente indoloras, las enfermedades siguen siendo una constante en la historia humana.

Pero esta realidad hay que verla desde un punto de vista optimista, porque el binomio acumulación de conocimientos y avances tecnológicos ocurridos en el sector de la salud, ha cambiado profundamente la asistencia médica y es innegable la mejora en los tratamientos, detección y anticipación temprana de las enfermedades. Hoy en día los especialistas pueden aplicar mejores tratamientos con mayores pronósticos de cura y aumento en las expectativas de vida.

Publié le viernes 29 septiembre 2017

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